Circuncisión en bebés

Sepa más sobre el procedimiento y cuándo hacerlo
Las mamás, por regla general, empiezan a preocuparse por la salud de sus retoños desde la gestación. Las mamás de bebés varones pueden tener una preocupación extra: la fimosis, que es la incapacidad de exponer el glande del pene, pues la piel que lo recubre no tiene abertura suficiente.
Inicialmente, el pediatra puede indicar el uso de una pomada específica pero, si el problema persiste, se puede recurrir a la cirugía, que se llama circuncisión.

¿Sabe cuándo es recomendado y cómo se hace este procedimiento? Descúbralo:

Procedimiento de la circuncisión

La circuncisión es un procedimiento también llamado postectomía o amputación del prepucio. Se trata, justamente, de la retirada del prepucio, una piel que cubre la glande peniana.

Culturalmente y religiosamente él también puede ser retirado. En la tradición judía, por ejemplo, el procedimiento corresponde al bautismo católico y se hace con los recién nacidos.

Cerca del 80% de los recién nacidos varones tienen la glande protegida por el prepucio y es normal que en los primeros años no pueda retraerse. Cuando la fimosis persiste, la circuncisión se indica, normalmente después de los 2 años de edad.

El procedimiento en los bebés es bastante simple. Se utiliza anestesia local y toma unos diez minutos. En niños, se recomienda la anestesia general. Se puede ir a casa el mismo día y la cicatrización ocurre en una semana.

Beneficios

       12 veces menos posibilidades de presentar infección del tracto urinario.

       10 veces menos posibilidades de desarrollar cáncer de pene.

       Los hombres circuncidados adquieren y transmiten menos VPH.

       Países en los que los niños son circuncidados al nacer tienen menores tasas de cáncer de cuello uterino.

       Menos posibilidades de adquirir enfermedades de transmisión sexual.

       Índices 15% menores de riesgo de cáncer de próstata.

       Puede prevenir dolores en el momento de orinar.

¿Para quién es indicado?

Actualmente, no hay consenso sobre la recomendación de la circuncisión. Esto porque desaparece con el tiempo en la mayoría de los casos.

Según la Academia Americana de Pediatría, sin embargo, “existen evidencias científicas demostrando potenciales beneficios médicos de la realización de la circuncisión en recién nacidos del sexo masculino, pero no hay una recomendación en la circuncisión de rutina en los bebés”.

En los Estados Unidos, el 65% de los varones masculinos están circuncidados y, en Canadá, el 48%.

A partir de los 4 meses, los padres pueden, a la hora del baño, hacer una suave tracción del prepucio, pero con cuidado para no lastimar. Más tarde, el médico puede indicar el uso de una pomada con corticoide, que promueve la relajación del anillo y permita la exposición del glande.

Cuando estos métodos no son suficientes, se suele indicar la circuncisión.

Riesgos de la circuncisión

La circuncisión es un procedimiento simple que prácticamente no plantea riesgos. Sin embargo, como es una cirugía, siempre pueden ocurrir infecciones o pequeñas hemorragias.

Cuidados en el postoperatorio

En el postoperatorio, se deben evitar esfuerzos físicos, como la práctica de deportes, por ejemplo.

Se debe mantener la región limpia y bien aireada, y protegida para que el niño no manipule o se mueva.

La higienización debe ser hecha con agua y jabón y, en casos de dolor, hay control con analgésicos, según orientación médica. El médico también puede indicar el uso de cremas en el lugar y el uso de una pomada cicatrizante y no adherente.

La circuncisión es un procedimiento que merece atención y orientación de profesionales. Busque a un médico para asegurarse de que es lo ideal para su hijo.