Eurofrits

Previamente, Eurofrits explicaba el proceso de cristalización que sufren los productos cuando se someten al proceso de congelación.
Se mencionaba que, de acuerdo a la cantidad de agua y elementos solubles presentes en ella, el tiempo y la temperatura de congelación variará.
Hoy, estaremos detallando el proceso de cristalización.  Ese fenómeno físico a través del cual se llega al estado de congelación.
Como todo proceso, la congelación conlleva el cumplimiento de etapas. Se inicia con el enfriamiento, pasa por la cristalización progresiva hasta que toda el agua presente en el alimento, cuerpo u objeto ha sido transformado en hielo.
Sin embargo, el proceso de cristalización tiene sus encantos, y se ilustra perfectamente a través de la existencia de los helados.  ¿Quién no ha saboreado un helado? Los helados representan un ejemplo estupendo para ilustrar en qué consiste dicho proceso.
La sal es el ingrediente esencial para ello, pues se convierte en el núcleo alrededor del cual se forman los cristales. Poca sal equivale a cristales grandes que endurecen el producto. Mayor cantidad de sal produce cristales más pequeños. La textura del producto se mantiene flexible, manejable.
Los helados se obtienen al congelar la mezcla por un tiempo determinado, retirar del congelador,  remover o batir la mezcla  y volver a colocar en el congelador.  Este procedimiento se repite al menos dos veces, y se repetirá un mayor número de ellas hasta obtener la textura deseada. Para una textura más cremosa, mayor será el número de repeticiones.
Si no lo había considerado antes, un helado será más apetecible de acuerdo a la consistencia que presente su mezcla.

Otro aspecto importante radica en que, a mayor número de veces se congele y descongele la mezcla, es mayor el riesgo de que, al retirar del congelador, la mezcla pierda rápidamente su textura.